martes, 20 de septiembre de 2016

50 sombras de mí

En efecto, otras dos semanas de polvo acumulándose por aquí. En esta ocasión tengo excusa: he estado de merecidas vacaciones, tras un verano entero dando el callo por dinero (alusión a Homer Simpson). A ver, podría haber hecho algo durante las vacaciones, pero es que no me salió de ahí. "Lo siento" (véase Joey Tribbiani; va la cosa de referencias). Aunque a nadie le importa, he estado en Cádiz, ciudad de constituciones y pescaíto frito, y mi señora y yo nos hemos jartao de ambos.
A lo que vamos. Mucha peñita famosa de los interneses (youtubers, bloggers y mierdas cosas por el estilo) hacen vídeos en los que se abren a su amado público y cuentan ciertos datos sobre su persona que pueden resultar de interés nacional. Pues bien, como yo tengo un Blog (por llamarlo de alguna forma) y escribo lo que se me va pasando por el melón, ya sea por envidia o narcisismo, me voy a unir a esta gentecilla. ¡Allá van las 50 cosas sobre el Chache! Si os cansáis, leedlas por fascículos.

-1. Mi primera cerveza fue a los 23 años y fue una Shandy.
-2. En 2003 sufrí un shock anafiláctico cuya causa es todavía desconocida (pude diñarla, pero aquí estamos).
-3. Me encantan las palabras que contienen las 5 vocales.


-4. Mi animal favorito es el camaleón.
-5. Mi color favorito es el naranja amarillento, nada de mierdas como el naranja butano o naranja puesta de Sol.
-6. Tengo la arteria radial mal puesta y no se me toma bien la tensión.
-7. Tuve una época rebelde en 5º de Primaria en la que me llamaban la atención porque "hablaba por los codos".
-8. Tuve también una época religiosa en la que rezaba por las noches por los sentimientos de culpabilidad que insertaban en mí otras personas. Pero se me pasó, gracias a Dios.
-9. Cuando voy por la calle voy chasqueando los dedos y pongo posiciones extrañas con las manos, como si tuviera algún tipo de parálisis cerebral (sin intención de mofarme ni nada por estilo, simplemente porque sí).
-10. También se me puede ver tarareando o canturreando porque me relaja.


-11. Tengo posturas raras al dormir, como poner las piernas en forma de tetraedro, dormir con la mano empujando la pared o con los brazos a la espalda como si estuviera esposado (mi hermana me hace fotos de vez en cuando).


-12. Tengo el fenómeno de Raynaud: se me ponen las uñas azules cuando hace frío. Queda curioso y no pasa ná (de momento).
-13. Padezco un terrible miedo hacia las avispas.
-14. Y también al fuego (ahora no tanto, pero antes estaba obsesionado con no morir quemado).
-15. La catequesis supuso para mí dos años de trastorno depresivo mayor (sólo los martes). Lo  mismo amplío esto en otra entrada, porque tiene miga la cosa.
-16. Me perturba enormemente la presencia de mosquitos en mi casa.
-17. Estuve 11 años en taekwondo y soy cinturón marrón (no soy cinturón negro por problemas con las licencias y no se qué mierdas).
-18. No he presentado, presento ni presentaré hábitos tóxicos.
-19. Sumo los números de las matrículas y les hago la media por diversión.
-20. Tengo prácticamente nulo conocimiento sobre tecnología: ordenadores, móviles, coches, etc.
-21. También tengo prácticamente nulo conocimiento musical (aunque gracias a mi novia me estoy poniendo al día).


-22. Padezco una agorafobia moderada.
-23. Colecciono mil millones de cosas: playmobil, muñecos y cómics de marvel, merchandising de cosas varias, etc.
-24. Tengo un 100% de éxitos en conseguir pareja (1 de 1).
-25. Soy tremendamente desordenado y procrasti...
-26. Tengo una articulación residual infantil en el pulgar izquierdo y a algunas personas les resulta desagradable.


-27. Me aprendí el alfabeto griego por diversión
-28. Me considero ornitólogo amateur.
-29. Cuando me engancho a una serie suelo entrar en bucle y me veo 6 o 7 capítulos al día.
-30. Soy nintendero a muerte.


-31. No me disgustó la saga Crepúsculo.
-32. Para ser un hombre heterosexual, diferencio correctamente los colores.
-33. Me gusta ir combinado al vestir y, si no voy combinado, voy a disgusto. Soy bastante coqueto.
-34. No me gusta nothing de nothing el café.
-35. No me termina de cuacar el fútbol, fíjate tú.
-36. Nunca me he peleado con otros semejantes.
-37. Una vez fui al botellón, en Quintana. Vaya puta mierda.
-38. Me genera rechazo que me toquen o invadan mi espacio personal, pero lo voy tolerando mejor con el paso de los años y la madurez (pero no hay que pasarse).


-39. Lloré con El Último Samurái en dos ocasiones (qué machote).
-40. Mi película favorita es Everything is illuminated.
-41. Pero mi película favorita real es El Señor de Los Anillos: el Retorno del Rey.
-42. Sufro varias veces al mes episodios breves de despersonalización (pero no pasa ná).
-43. Antes me mordía las uñas hasta el ras, pero progresivamente lo he ido cambiando a morderme los padrastros y la piel de alrededor de las uñas (un comportamiento impulsivo-compulsivo nada recomendable).


-44. Los osos de peluche me transmiten tristeza.
-45. Tengo gafas desde los 4 años, aunque no soy muy cegato.
-46. Mi grupo favorito de música es Coldplay (de éstos sí me sé las canciones).
-47. Odio la canción The Reason de Hoobastank sin motivo aparente.
-48. Me encantan los Chocokrispies.
-49. No tengo tatuajes ni piercings y no creo que jamás los lleve.
-50. De pequeño me comía el relleno de los cojines y del sofá porque me gustaba el sabor.

Jope, menudos huevazos he tenido que echar para escribir tantas mierdas, pero es lo que hay. No estaba obligado a contar nada, pero es que adoro mis dotes literarias.
Si algún día me vuelve a apetecer, traeré más cosillas interesantes sobre este tío. Hasta más ver, granujillas.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Puericultura avanzada: ¡imaginación al poder!

En la entrada de antes no lo he dicho, probablemente porque carece de interés, pero estoy de vacaciones reales: me acuesto a las tantas sin motivo que lo justifique, me levanto a las tantas porque me he acostado tarde la noche anterior, y me acuesto a las tantas porque no tengo sueño, entrando en un horrible bucle del sueño. Al menos la primera semana está siendo así.
Bueno, la segunda gilipollez del día es la continuación de la genial sección "Puericultura avanzada", con divertidísimas anécdotas de mi época de colegial. La historia de hoy también es una a la que guardo cariño, por las lesiones producidas a otros semejantes y la cobardía mostrada por mi persona. Era la época de Star Wars, cuando iban a estrenar la primera película de la segunda trilogía (que para mí no existe), así que todos los niños manifestaban claros síntomas de obsesión con ser jedis y su puta madre. Y yo no iba a ser menos, así que, armado con mi estuche-lápiz gigante del Real Madrid, me dispuse a enzarzarme en una batalla épica con mi amigo Ernesto (no es su nombre real, por los derechos de autor que ya expliqué).


Pues sí. El estuche reventó brutalmente, con la consecuente ráfaga de proyectiles que produjo algún que otro daño (reversible, gracias al Señor). Lo de la cobardía viene porque nunca jamás dije lo que había pasado, a pesar de las insistentes preguntas y el reguero de lápices que había por el suelo y que podía incriminarme. Simplemente me senté y esperé. Fui recogiendo los lápices que seguían en buen estado a lo largo de la semana, pero otros fueron abandonados a su suerte, para no levantar sospechas. Cosas de niños.
Pido perdón a los héroes caídos: el lápiz de cera lila partido en miles de astillas y al sacapuntas amarillo que reventó contra la pizarra

Vuelta a las expresiones genitales

Si se busca la palabra "inconstancia" en Google, pueden verse varias imágenes de una estatua de mi persona homenajeando esta cualidad tan rica que tengo. La estatua no está terminada. Todo es broma.
Bueno, pues después de 11 días sin tocar las narices a las personas, al lío. Por el remordimiento de conciencia creado en mi interior (y la influencia de mi tío Juanda, ferviente seguidor de este pedazo de hez fecal de blog), hoy subo un par de cosas, como viene siendo costumbre.
La primera cosa va a ser una frasecita, sacada de mi genial libro "1000 refranes nosequé". Normalmente en los títulos pongo pistas de lo que va a salir, así que puede intuirse que en la frase va a aparecer un sustantivo que haga referencia a las gónadas. Y ese sustantivo es: ¡POLLA! Un nombre que a todos gusta y que es muy fácil de usar. ¿Y cuál es la frase esperpéntica que protagoniza nuestra palabra del día? "A FALTA DE POLLA, PAN Y CEBOLLA". Lo suyo es tirarse por lo fácil y hacer una interpretación literal del asunto, pero hoy voy a hacer una ilustración de su verdadero significado: en el siglo XVIII era frecuente tener una reserva de grano, pero siempre... vale, no puedo más. ¡Y allá vamos!


Bermúdez se lesionó gravemente su miembro viril, su cacharra, su bermudito, su anaconda, su soga para atar barcos, etc., en un accidente de tiovivo, al intentar salvar a un niño de un caballito pony descarriado (sí, intentar, porque el niño no salió muy allá). Pero bueno, parece que el bocadillo le ha hecho ilusión. Si la vida te da limones...
Algunas voces dicen que Nepomuceno, nuestro fabricante favorito de pollas en vinagre (visitar http://sanmartindebromista.blogspot.com.es/2016/05/expresion-estrambotica.html para mayor información), aprovechó un descuido en quirófano para llevarse el mango de sartén, el mástil de proa, el ariete, el tronco de secuoya, etc., de Bermúdez. Al menos, eso cuentan las gentes. ¡Cuidado con vuestros aparatos reproductores (y con los caballitos ponys)!

martes, 23 de agosto de 2016

Calificativos quintanejos

¡Hola de nuevo!. La segunda entrada de mierda de hoy trae dos expresiones que proporciona al mundo con soberana alegría mi señora. Como casi todos los vocablos que me enseña, suelen tener alguna palabra en castellano nivel usuario que las podría sustituir, pero la riqueza del dialecto quintanejo es tal que insta a usarlas con total libertad. ¡Y allá van!


El  dibujo no es una cosa espectacular, pero sirve para hacernos una idea de lo que es un bartolo de abajo. Lo usamos para hacer referencia a varones que presentan gran volumen corporal en la parte inferior de su abdomen, sus caderas y sus piernas, lo que les da aspecto de campana o de triángulo isósceles. Ejemplos de bartolos de abajo son el cocinero David de Jorge, hombres con síndrome de Klinefelter o el hijoputa de mi vecino del tercero. Pueden hacerse variaciones de esta expresión dependiendo de donde se localice el aumento de masa en el varón, pudiendo encontrarnos también con bartolos de arriba o bartolos del medio.


La segunda expresión puede ser entendida como la contraria a bartolo de abajo. Como vemos en la ilustración, tener las piernas como dos palos de sacudir no es otra cosa que eso, tener las piernas como un par de palos de sacudir. No tiene más misterio (como suele decir mi paciente amigo Frutos). Estas piernas combinadas con brazos enclenques, cuello de lápiz y cabeza anormalmente estrecha no llaman la atención, pero últimamente hay individuos vigoréxicos y estúpidos (valga la redundancia), que se olvidan de que en las piernas también hay músculos, dando estos olvidos como resultado cuerpos deformes y descompensados. Un poquito de cabeza, por favor.
Bueno, me acaba de dar la bajona porque mañana tengo guardia y no me apetece, pero todo sea por labrarse un buen futuro. Ayió.

La cabra siempre tira al monte

¡Hala, dos semanas de sequía! No soy un tipo de fiar. Como intento de excusarme, tengo que añadir que he estado de pseudovacaciones. Pero, ¿qué significa esta palabra que me acabo de inventar? Pues mira, he seguido trabajando, pero mi familia se ha ido unos días a la playita y de ocioso turismo. Debido a esta situación, he estado solito en casa (la mayor parte del tiempo en calzoncillos) y aprovechando el tiempo en ver películas pendientes, pasar el tiempo con mi abuela como buen nieto que soy y, ocasionalmente, no hacer nada. En mi línea.
Y como suelo hacer cuando llevo mucho tiempo sin subir nada, hoy voy a deleitar al mundo con dos gilipolleces como una casa.
La primera es un curioso refrancillo, éste que viene en el título: "LA CABRA SIEMPRE TIRA AL MONTE". Muy profundo todo. No es un refrán que necesite mucha explicación, pero allá voy. Puede hacer alusión a algo previsible, algo que no sorprenda, que esté implícito en la persona, animal o cosa protagonista de la historia. Ejemplos serían leones que cazan gacelas, canis que escuchan reggaeton o políticos que quieren destruir países.
Y siendo yo un tío especial, he aquí mi interpretación de este bonito refrán (ay, la cabra siempre tira al monte, como he estado diciendo todo el rato).


Pues sí, este macho cabrío ha preparado una escapada romántica consigo mismo en un rinconcito rural, para descansar del estrés del trabajo y la familia. ¡Dios, qué ganas de vacaciones reales!

martes, 9 de agosto de 2016

Jacob, el loro que se hizo persona: el cojín

Hace tiempo que Jacob no nos deleita con sus extravagantes comportamientos de psitácido psicótico. La historia que hoy nos atañe es una de las actividades favoritas de Jacob (y una de las que más frecuentemente realiza). No sé cuando empezó a aficionarse por esto, pero no fue mucho después de que lo adoptásemos. En resumen, lo que sucede es lo siguiente.


Jacob es una especie de pervertido sexual que se tira a todo lo que es mínimamente blandito. Es un espectáculo indigno de ver: mueve las caderas sexymente, hace ruiditos extraños y, lo peor de todo, se pone agresivo si intentas interrumpir su arrebato sexual o estás a una distancia que él considere inoportuna. Normalmente ejerce su desenfreno de amor con cojines, pero no hace ascos a almohadas, mantas, toallas, ropa o, incluso, personas. Se refriega insistentemente contra tu hombro o tu rodilla y te ataca vilmente si intentas zafarte de él. Un cabronazo sin precedentes.
Hubo una temporada en la que este pajarraco no practicó el acto sexual y, tontos de nosotros, nos empezamos a preocupar y pensamos que tal vez podría estar enfermo. Nada más lejos de la realidad: en un par de días se desfogó a gusto y pronto volvimos a irritarnos con sus promiscuas conductas. A ver con qué nos sale este bicho en sus próximas aventuras.

martes, 2 de agosto de 2016

Calvo vendrá que calvo me hará

No sé qué le pasa a la gente con los calvos (me incluyo, y más habiendo puesto en entradas anteriores mi encontronazo con El Calvo). El caso es que suelen ser motivo de jocosidad: le pasan cupones por la calva para que den suerte, hacen chistes sobre situación capilar ("no tienes ni un pelo de tonto") y son comparados con huevos, bolas de billar y demás objetos de superficie esférica o cuasiesférica.
Ojeando y hojeando mi magnífico libro de 1000 refranes españoles (editorial desconocida), he ido encontrando varios refranes haciendo alusión a los calvos, tanto por metáforas como por referencias directas. Hay una especie de obsesión colectiva hacia los calvos.
Y bueno, como ya pone en el título de la entrada, el refrán alopécico de hoy es "CALVO VENDRÁ QUE CALVO ME HARÁ". Este refrán sí es metafórico, anafórico o como sea lo que quiero decir. Hace referencia a la muerte (empezamos bien; la mayoría de las veces que sale un calvo en el refranero es la muerte o un muerto; buen augurio). Pero como yo soy especial, prefiero mi versión.


Buenaventura es completamente calvo desde el inicio de su adultez. No lo lleva mal, pero de vez en cuando usa su terrible poder alopecizador para gastar alguna broma pesada, como, por ejemplo, a Calixto, que sin comerlo ni beberlo se ha unido al rebaño de los calvorotas. Con lo orgulloso que estaba de su rebelde cabellera.
Por genética no creo que me quede calvo. Si algún día pierdo el pelo, seguramente sea por algún castigo divino-kármico.
Saludos a mi cuñado. Besos.